Abrazados a la Miseria

El Blog de Severino Lorences

Sobre mi blog

Todo escritor es también el primer lector de una obra siempre destinada a otros. Nadie escribe para sí mismo. Asumiré, por tanto, la hipótesis de que estas páginas van a ser visitadas. Es mi blog, pero también el de cualquiera que lo abra. Lo titularé como mi próximo libro: “Abrazados a la miseria”.

Recursos Sindicaciones

La perversidad del espejo

Cuando se produce una derrota, Gil Marín emerge de debajo de los escombros, una vez sí y otra también, con algún estudio que demuestra que la vida nos sonríe,… especialmente a él. El pasmoso descubrimiento del último informe estriba en que, según los ecónomo-fabuladores untados por el club para elaborarlo, perder y perder y perder pudiera ser perfectamente compatible con ganar, ganar y ganar. Me explico: las miserias deportivas del club no tendrían por qué mermar su caja de caudales. No hay pócimas maravillosas; el asunto depende de la habilidad con la que vendas la marca "Atlético de Madrid".

El okupa del Atleti entresueña una versión de la piedra filosofal: transmutar el hierro de la derrota en oro para él y los suyos. Diréis: ¡menuda novedad!, es lo que ha hecho siempre; sí, pero ahora promete el tocomocho a otra escala. Gil Marín, que tantas veces nos aburrió con la mentira: el fútbol no da dinero, mi padre y yo somos unos pobres sacrificaos, ahora se atreve a decirnos que no sólo lo da cuando ganas sino, sobre todo, cuando pierdes. Temblad, porque eso significa que el aluvión de fracasos de las dos últimas décadas responde a un plan minucioso.

Veámos los atributos de la famosa marca que ya no necesita ser el nombre de un club de fútbol célebre por sus éxitos para arrasar en el top manta.

"El estudio revela que la esencia de la marca Atlético de Madrid cuenta con varias cualidades valoradas con ochenta puntos sobre cien, como es que ‘es luchadora (de sumo, que no en grado sumo), atrevida (¿no bajó al Infierno?), fuerte (sobre todo en las segundas vueltas de los campeonatos), líder (del pelotón de los torpes; hace un lustro ganó la liga de Segunda), auténtica (¿son falsas las de los demás?), diferente (es cierto: come basura con la delectación que otros reservan para los manjares exquisitos), con encanto (el de los muertos incorruptos, el de las violetas marchitas, el de los lobos disecados), criterio (lo prueban el tino a la hora de los fichajes, la recta política del club, su prosperidad material y deportiva…), que cautiva (cautivos los abonados, disperso o huido el sentido común, el ejército rojiblanco, etc., etc…), sociable (y no como sus huraños colegas, a quienes competir arruga el entrecejo), amigable (nos vamos de copitas con el Osasuna, un suponer, y pagamos nosotros), divertida (el hazmerreír de España; de Europa no hablo porque allí ni los más viejos recuerdan quién fue el Atleti) y socialmente respetada (como los tontos de los pueblos y por las mismas razones), un valor en auge (esto es: una bicoca para sus dirigentes y sus adversarios)’."

Tan imparcial y objetiva descripción provocó el arrobo de Gil Marín, máxime cuando la directora de estrategia de Young and Rubicam (el chiringuito mercadotécnico responsable del embustero retrato), después de guardarse el cheque, corroboró: ‘el Atlético tiene algo, es especial (ayudadlo a caminar), es pura pasión (con los sesos de un mosquito). Es un club abierto y cercano (abre para que otros cierren negocios). Es una marca que conoce todo el mundo y que cuenta con una de las aficiones más fieles (¡salta y hopea Canelo!)…’. El estudio revela que el perfil medio de la masa social del Atlético es "un público de carácter dinámico (oh sí, hace muy bien la ola), abierto a nuevas ideas (a los subterfugios de los malandrines que lo saquean) y nuevas tecnologías (aplicadas al latrocinio y a la estafa, ¡viva el progreso!)

En definitiva: es un club familiar (o sea, de la familia Gil y secuaces), diferente (prefiere fracasar) y que cae bien (un equipo definitivamente simpático, en la medida en que todo el mundo le gana.) (Los paréntesis, en efecto, son míos.)

El Atleti ha decidido mirarse no ya en los cristales cóncavos y convexos del callejón del Gato (que inspiraron el esperpento a Valle Inclán), ni en el espejito mágico causante indirecto de las tribulaciones de Blancanieves, ni en su ombligo, proverbial tic de los narcisistas; sino en el culo de esa sartén que le ha propuesto Gil Marín y que no brillaría ni con un kilómetro de estropajo. Romped ese espejo y tendréis 70 años de buena suerte.

(Estrambótico.) La plantilla ideal según Gil Marín: cuatro o cinco jugadores mediáticos (o sea: de los que llevan su perro al estilista y se horadan la nariz o la punta del glande. Como da lo mismo lo que rindan, sugiero incorporar a Victoria Beckham, a la Kournikova y a Paris Hilton), media docena de mocosos de la cantera y cuatro o cinco futbolistas que sepan competir (¡sic!). ¡Y el muy listo se da carrete por otros dos años, pues hasta 2009 dice que no piensa duplicar el presupuesto! Nos quiere en Segunda otra vez. Id haciendo acopio de confeti y papel higiénico.

Leído por ahí: "Fiesta del Atlético en la cárcel". ¿Será una premonición?

Comentarios

Aún no ha hecho nadie ningún comentario. Escribe alguno y sé el primero :P