Unos días hacemos crónicas. Otros días, manifiestos. Algunos, nosotros, que somos de equipos distintos e incluso aficionados a deportes diferentes, somos de Gárate. De Gárate, sí, de ese delantero exquisito que no celebraba los goles por respeto al portero batido, que no cometía faltas y que fue expulsado...